Niños y niñas de Homún asisten a un cenote para cantarle al agua

Representantes de infancia de Homún | Kanan ts’ono’ot | Indignación A. C.

Un grupo de niños y niñas asistieron al cenote municipal para conocer más sobre las historias de los cenotes, desde su origen cuando cayó el meteorito que mató a los dinosaurios, hasta historias locales relacionadas con el uso que los mayas le han dado al cenote desde tiempo atrás. Fue un espacio para que las niñas y niños de Homún conozcan la importancia de cuidar y defender a los cenotes, al mismo tiempo en que recuerden las raíces y los vínculos que como pueblo maya han tenido y mantienen con los cenotes.

Es importante señalar que uno de los juicios que se lleva contra la megagranja porcícola conocida como PAPO fue realizado por un grupo de niños y niñas de Homún, junto con sus representantes legales y a través del cual se logró la suspensión de actividades de dicha granja, la cual aún quiere instalarse en el territorio del pueblo maya de Homún y que afectaría, entre otras cosas, su modo de vida: el ecoturismo en los cenotes.

Homún no sólo es la casa de casi 300 cenotes, sino que es uno de los pueblos que se encuentran dentro de la zona de recarga de la “Reserva Geohidrológica Anillo de los Cenotes”, es decir, es el lugar donde brota el agua de Yucatán. Su importancia en conservarla se aprecia desde el pensamiento maya ancestral que ve los cenotes como espacios sagrados, morada de seres sobre naturales relacionados con el agua, y por tanto con los ciclos agrícolas y ciclos de vida. Cada cenote tiene su propio dueño, a veces en forma de pájaros como el tóoj, otras veces en forma de lagartos y culebras, a veces en forma de aires, por eso es necesario hacerle cada cierto tiempo ceremonias como el jeets’ lu’um para apaciguar al agua y que estén contentos sus moradores.

Después de escuchar las historias sobre los cenotes, las niñas y niños de Homún escucharon un pequeño concierto en maya en la voz de Yazmín Novelo quien con su canto en maya recordó que los mayas estamos vivos, que esta tierra y los cenotes son de los mayas y por eso hay que defenderlas.

 

El evento fue realizado en conjunto por las representantes de la infancia de Homún, junto con kanan ts’ono’ot (guardianes de los cenotes), colectivo maya que se originó a raíz del conflicto con la megagranja PAPO, e Indignación, organización encargada a la promoción y defensa de los derechos humanos. Al finalizar el evento los niños realizaron un pequeño convivio.

También se aprovechó la ocasión para recordar que la suspensión que se ha mantenido durante año y medio y que ganaron los niños y las niñas de Homún para paralizar las operaciones de la granja, está en riesgo ya que en diciembre pasado el caso fue turnado al Juez Segundo de Distrito del estado de Yucatán y recientemente la Secretaría de Desarrollo Sustentable (antes SEDUMA) ha realizado visitas de inspección que han sido parciales, al ponerse a favor de la planta de tratamiento de la granja, con lo cual se pone en riesgo dicha suspensión, ya que de ser revocada, la granja podría volver a funcionar y por consiguiente se afectaría el derecho de las niñas y niños mayas de Homún a un ambiente sano.

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