Los invitamos a desaprender juntos

Carta de los varones de Indignación A.C. al colectivo masculino

 

Compañeros varones:

Toda la semana pasada ha sido de mucha agitación. Las calles se han llenado de nuevo de pasos y voces de mujeres exigiendo igualdad. Hay mucho dolor en cada grito, mucha indignación. La construcción de una sociedad de iguales ha de partir de este dolor al que no debemos ser sordos. Los repetidos gritos: “Va a caer, va a caer, el patriarcado va a caer”, son para nosotros mucho más que un eslogan: son las compañeras que nos van marcando el rumbo necesario.

Les invitamos, por eso, a pedir perdón. A Fernanda, Karime, Suemy, Ariani, Henrietta, Gladys, Ana, Yazmín, Irlanda, Norma, Yamili, Erika, y a tantas mujeres que han sido asesinadas, que han sido víctimas de la violencia patriarcal, a todas las mujeres que ya no están, a las que tienen miedo y a las que no. A las que tienen coraje, indignación, impotencia. A las que piden justicia, a las que gritan, a todas… ¡A todas les pedimos perdón!

Durante el año pasado, 2020, año primero de la pandemia, al menos 10 mujeres más en Yucatán han venido a unirse a la lista ignominiosa de quienes han visto violentamente terminada su vida a manos de varones agresores: el hijo, el nieto, el esposo, el exnovio, el amigo, el cercano, uno de nosotros que algún día, seguramente, prometió amarla y cuidarla y que terminó asesinándola.

Pedimos perdón porque, como varones, seguimos reproduciendo la violencia machista y heteropatriarcal y hemos naturalizado micromachismos. Por eso hoy, después del testimonio de las marchas del 8 de marzo, pensamos en nuestras hermanas, hijas, madres, esposas, abuelas, y pedimos perdón. En el equipo Indignación, lo hacemos cada uno de nosotros desde nuestra propia identidad, mayas y no mayas.

Pero pedir perdón no es suficiente. El desmantelamiento del patriarcado, ese monstruo que nuestras compañeras han identificado y nos han revelado a los varones, no ocurrirá mientras los varones no aprendamos a des-aprender. Solo des-naturalizando y., des-sacralizando el mandato masculino podremos aportar algo a esta irrefrenable marcha de la lucha feminista. Solo sentándonos a conversarlo, podremos subvertirlo. Los varones de Indignación hemos decidido iniciar un camino de des-patriarcalización. Es indispensable comenzar a cambiar las cosas entre nosotros. Acaso con esta decisión honremos la memoria de tantas mujeres asesinadas y la lucha de tantos colectivos feministas que han empeñado la vida en la transformación de esta desigual sociedad.

Hay, seguramente, muchos más varones que, como nosotros, piensan que este cambio es importante. Ojalá podamos encontrar coincidencias en esta ruta de romper con nuestras violencias chicas y grandes, con esos moldes que nos han dicho cómo ser, pensar y actuar como varones. Nosotros ya no queremos seguir siendo así.

Dicen que ahora la humanidad ha dado un salto en la conquista del espacio, particularmente con las experiencias de investigación en Marte. La destrucción de nuestra casa común nos está llevando a aplicar la misma lógica colonial en otros planetas. Pero esa es una carrera sin futuro. Solo la deconstrucción de un mundo violento y hetero-patriarcal podrá librarnos de la catástrofe.

Por eso les escribimos. Si asumimos nuestra parte de responsabilidad y nos empeñamos en de-construir el ideario y el conjunto de prácticas que han consagrado este mundo de desigualdad, podremos ser parte de esta transformación a la que apuntan, con lucidez, nuestras compañeras feministas, que en estos días han llenado las calles. Les invitamos a hacerlo junto con nosotros.

 

Los varones de Indignación A.C.

Pepe, Jorge, Randy, Mauricio, Koyoc, Raúl, Orvelín y Beto

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